Psicoterapia de pareja
La terapia de pareja es un espacio para revisar cómo está vuestra relación, entender qué está pasando entre vosotros y decidir, con más claridad y menos reproches, qué queréis hacer con lo que tenéis delante.
Terapia de pareja
La terapia de pareja es un espacio para revisar cómo está vuestra relación, entender qué está pasando entre vosotros y decidir, con más claridad y menos reproches, qué queréis hacer con lo que tenéis delante.
No se trata de buscar culpables, sino de mirar la historia que habéis construido, cómo os habéis ido relacionando, qué os duele y qué necesitáis cada uno. Mi papel no es ponerme de parte de nadie, sino ayudaros a escucharos, traduciros y ordenar lo que está pasando para que podáis tomar decisiones más conscientes.
Trabajo desde un enfoque contextual y feminista, teniendo en cuenta no solo vuestras diferencias individuales, sino también la carga mental, los roles, los cuidados y las expectativas que cada uno trae a la relación.
¿Para quién es la terapia de pareja?
La terapia de pareja puede ser una buena opción si os reconocéis en alguna de estas situaciones:
- Sentís que discutís por todo o que cualquier conversación termina en reproches, silencios o gritos.
- Tenéis la sensación de estar cada vez más lejos.
- Ha habido una crisis de confianza (infidelidad, mentiras, secretos) y no sabéis si reparar o separaros.
- Tenéis deseos sexuales, ritmos o necesidades muy diferentes, y os cuesta hablarlo sin culpa ni vergüenza.
- No conseguís poneros de acuerdo en temas importantes: proyectos de vida, hijos, dinero, reparto de tareas, familia de origen…
- Notáis que la relación os está dejando vacíos, pero al mismo tiempo os cuesta mucho imaginar una vida sin la otra persona.
- Os planteáis separaros, pero queréis hacerlo de la forma más cuidada posible, especialmente si hay hijos.
También podéis venir aunque no tengáis claro “qué os pasa exactamente”. Muchas parejas llegan solo con la sensación de que algo se ha roto o se está enfriando, y empezamos por ahí.
Qué podemos trabajar en terapia de pareja
En terapia de pareja podemos abordar muchos temas, pero algunos de los más habituales son:
1. Comunicación y forma de discutir
Conversaciones que se descontrolan y terminan siempre igual.
Sentir que el otro no escucha, interrumpe o se defiende todo el rato.
Miedo a hablar de ciertos temas porque “siempre acaban mal”.
Aquí entrenamos formas de comunicar más claras y menos destructivas, sin perder lo que cada uno necesita decir.
2. Conflictos y rencores acumulados
Heridas que no se han cerrado y salen en cada discusión.
Reproches que se repiten una y otra vez.
Sensación de injusticia, de “yo doy más que tú” o “siempre cedo yo”.
Ponemos nombre a esos rencores, vemos qué los alimenta y buscamos maneras más cuidadas de relacionaros con lo que ha pasado.
3. Crisis de confianza e infidelidad
Descubrimiento de una infidelidad o de una doble vida.
Mentiras, secretos o ocultaciones que han dañado el vínculo.
Dudas sobre si seguir, cómo reparar o si es mejor separarse.
No vengo a deciros si debéis seguir juntos o no. Trabajo para que tengáis toda la información emocional encima de la mesa y podáis decidir con más honestidad.
4. Sexualidad y deseo
Diferencias importantes en el deseo sexual.
Negociación de prácticas, límites y fantasías.
Culpa, vergüenza o bloqueo al hablar de sexo.
Aquí trabajamos la sexualidad desde el respeto, el consentimiento y los deseos de ambas personas, sin imponer normas externas sobre cómo “debería ser” una relación.
5. Decisiones y proyecto de vida compartido
Dudas sobre convivencia, hijos, trabajo en otra ciudad o cambios importantes.
Sensación de que vais en direcciones distintas.
Dificultad para tomar decisiones que afecten a ambos sin que alguien sienta que pierde.
Escríbeme y vemos juntos si este espacio es para ti, sin compromiso.
Belén Luque, tu psicóloga
¿Cómo funciona la terapia de pareja en la práctica?
1ª sesión conjunta
Nos vemos los tres (vosotros dos y yo). Me contáis qué os ha traído hasta aquí, cómo está ahora la relación y qué os gustaría que cambiase. También revisamos expectativas: qué puede ofrecer la terapia de pareja y qué no.
Recoger vuestra historia como pareja
Miramos cómo os conocisteis, qué os unió, qué habéis vivido, qué ha cambiado con el tiempo y qué momentos han sido puntos de inflexión (hijos, mudanzas, trabajos, crisis, etc.).
Explorar la posición de cada uno
A veces, puede ser útil hacer alguna sesión individual con cada persona para entender mejor la vivencia que traéis. Siempre con transparencia: lo que se habla en individual se gestiona de forma ética para no generar alianzas ocultas.
Trabajo conjunto en sesión
Entrenamos formas de comunicar, revisamos acuerdos, miramos qué patrones se repiten y qué necesita cada uno para sentirse cuidado. No se trata solo de “negociar”, sino de escuchar de verdad el mundo interno de la otra persona.
Revisión y decisiones
A lo largo del proceso iremos revisando si queréis seguir trabajando juntos en mejorar la relación, si necesitáis una pausa o si tiene más sentido orientarnos a una separación cuidada.
También podéis venir aunque no tengáis claro “qué os pasa exactamente”. Muchas parejas llegan solo con la sensación de que algo se ha roto o se está enfriando, y empezamos por ahí.
Ventajas y desventajas de la terapia de pareja
Qué sí puede ofrecer la terapia de pareja:
Un espacio seguro donde poder hablar de temas delicados con una tercera persona que regula el diálogo.
Mayor comprensión mutua: entender no solo qué hace el otro, sino por qué lo hace.
Herramientas para discutir de forma menos destructiva.
Más claridad sobre si queréis seguir construyendo la relación o no, y cómo hacerlo.
Qué no puede garantizar la terapia de pareja:
No puede asegurar que la relación “se salve” sí o sí.
No puede hacer que una persona quiera estar en la relación si ya ha decidido internamente que no.
No puede reemplazar decisiones que os corresponde tomar a vosotros.
La terapia no siempre termina con una pareja “más unida”. A veces, el resultado más honesto y cuidadoso es una separación más consciente. Y eso también es un trabajo terapéutico valioso.
Modalidad
sesiones de terapia de pareja (online o presencial, según ofrezcas finalmente).
Frecuencia sesiones
En un principio se recomienda de manera semanal y después se irán espaciando las sesiones quincenalmente.
Duración
Cada sesión es de 60 minutos
Precio
70 €/sesión
Proceso terapeútico
No puedo prometerte una vida sin dolor ni cambios rápidos, porque eso no sería honesto. Lo que sí suele ocurrir, cuando hay compromiso y tiempo para trabajar, es que:
Ganas más claridad sobre lo que te pasa y por qué tiene sentido que te sientas así.
Aprendes a tratarte con menos dureza y más cuidado, incluso cuando las cosas no salen como esperabas.
Empiezas a poner límites más claros, aunque sigan dando algo de miedo o culpa.
Tu vida se va pareciendo un poco más a lo que valoras, aunque sigan existiendo dificultades y contextos complejos.
Tienes un espacio estable donde poder revisar tus decisiones, tus relaciones y tus propias incoherencias sin sentirte sola.
El cambio en terapia suele ser un proceso. Caminaremos a tu ritmo, intentando equilibrar dos cosas: sostener lo que duele y cuidar lo que te importa.
Preguntas más frecuentas sobre mi terapia de pareja
Lo ideal es que sí, pero si una de las dos personas tiene dudas, podemos empezar con quien da el primer paso y valorar juntas si tiene sentido invitar a la otra más adelante.
No necesariamente. A veces sirve para intentar reparar y fortalecer el vínculo, y otras veces para acompañar una separación de forma más cuidadosa, sin tanta guerra y con más respeto, sobre todo si hay hijos.
No. Esa decisión es vuestra. Mi trabajo es daros un espacio donde mirar de frente lo que está pasando y acompañaros en las consecuencias de la decisión que toméis.
Es una situación muy habitual. La persona que quiere venir puede empezar un proceso individual para entender mejor qué le está pasando, qué quiere y qué límites poner. A partir de ahí, se ve si tiene sentido intentar que la otra persona se sume.
La terapia no “provoca” rupturas, pero sí puede hacer más visibles cosas que ya estaban pasando. Si la relación termina, el espacio terapéutico puede ayudar a que la separación sea menos destructiva y más coherente con vuestros valores.