Hablemos de lo que te pasa

Una conversación puede dar dirección… incluso cuando no sabes por dónde empezar

Hablemos

A veces lo más difícil es justo este paso: decidirte a escribir.

No hace falta que tengas todo ordenado ni que sepas poner nombre exacto a lo que te pasa. Puedes contarme, con tus palabras, qué te está preocupando últimamente, cómo te estás sintiendo o qué te gustaría que cambiase en tu vida.

Leeré tu mensaje con calma y, a partir de ahí, veremos juntas si este espacio puede acompañarte en este momento y cuál sería la mejor manera de empezar.

¿Qué ocurre después de que me escribas?

  1. Leeré tu consulta con calma
    Te responderé lo antes posible para aclarar dudas iniciales y ver si la terapia que ofrezco se ajusta a lo que necesitas en este momento.
  2. Te enviaré el consentimiento informado
    Si decidimos seguir adelante, recibirás un documento con toda la información sobre el proceso terapéutico, método de pago y política de cancelación. Así puedes tomar la decisión con toda la información delante.
  3. Prepararemos la primera sesión
    Antes de vernos, te enviaré unos cuestionarios iniciales. Sirven para conocer mejor tu historia y tu motivo de consulta, y poder ir más al grano desde el principio.
  4. Primera sesión: situarnos y entender tu mapa
    En la primera sesión recogeremos tu motivo de consulta, empezaremos a construir el vínculo terapéutico y fijaremos unos objetivos a priori. A partir de ahí, iremos dando forma al proceso con tiempo, claridad y cuidado.